viernes, 29 de febrero de 2008

Bautismos que matan

Bautismos peligrosos...

Por medio de un formal comunicado, la Congregación para la Doctrina de la Fe, con la firma del Prefecto cardenal Joseph Levada y la aprobación de S. S. el Papa Benedicto XVI, ha establecido que son inválidos los Bautismos impartidos sin apego a la fórmula sacramental preestablecida «Yo te bautizo en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo», esto es, en los casos que se emplearen pseudo formularios como —y es el caso del ejemplo citado por la Congregación— “yo te bautizo en el nombre del Creador, del Redentor y del Santificador”; o bien utilizando, como dicen los comerciantes: fórmula similar.

Este nuevo golpe a los innovadores va acompañado de una severa advertencia: Que en todos los casos en que se hayan impartido los pseudo sacramentos en la forma prohibida y nuevamente condenada, se deberá volver a realizar el Bautismo, por ser inválido absolutamente el primero. Esta noticia reconfirma la doctrina tradicional en materia sacramental, a saber: que los Sacramentos son válidamente impartidos cuando se realizan con la intención de la Iglesia, y que los sacerdotes, laicos o no bautizados que intenten cada uno según su potestad, impartir o confeccionar un Sacramento, son meros y accidentales ministros. Y que, salvando las diferencias esenciales existentes entre el sacerdocio ordenado y el que no lo es, la certeza de que el Sacramento ha sido confeccionado según la intención de la Iglesia es la observancia del Rito sagrado, predispuesto por la Sede Apostólica.

Bautismo de la Iglesia

Mucha atención, pues, con los bautismos impartidos por las sectas o algunas denominaciones protestantes o pseudo-cristianas, que no siempre ni en todo caso son válidos si no están hechos con la intención de la Iglesia, y que de consiguiente ponen en peligro la vida eterna de sus asociados. No se olvide jamás que el Bautismo nos borra el Pecado Original, nos incorpora a la Iglesia Católica, incoa en nosotros el don sobrenatural de la Fe —y por extensión los de la Caridad y la Esperanza— y nos hace hijos de Dios, herederos del Cielo y capaces de la salvación eterna.

Y recordar que estos principios valen para todos los demás Sacramentos.



2 comentarios:

Muret dijo...

Además, el bautismo de la primera foto terminará en tragedia, no solamente por la anemia del alma, ¡sino porque los tipos se van a electrocutar con el micrófono!. Hay que ser tarado eh.

Anónimo dijo...

Perdoname, no sé donde escribir. Quería tomar contacto con vos. Me interesó mucho la página. Además, conozco a los de San Bernardo (de hecho, estoy en su grupo) y agradezco que hayas puesto nuestro comunicado. No ví donde estaba tu mail, así que recurro a este medio
un saludo, en Cristo y en la Patria

Juan Carlos

juancarlosm_82@hotmail.com